martes, 25 de diciembre de 2007

"Bitacora Soldado Ruez - Día 183"

El avión camino a casa partia a las 7 en punto, atrás queda el llanto y el amor. Me voy.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Bitacora Soldado Ruez - Día 57

Seguíamos pasenado a travez de la bestia de cemento, la ex-bestia, hoy en ruinas gracias a la cruda guerra.

Extrañamente estabamos a dos cuadras de la plaza de armas de la ciudad, lugar que marca el centro neuralgico de esta, y aun no nos encontrabamos con el enemigo, era bastante extraño y curioso, de todas maneras llevabamos todos los instintos alertas, tal cual lo demanda la guerra, todos con sus armas cargadas, todos listos para disparar a matar.

Ya estabamos en la plaza, y aparte del francotirador que le quito la vida a González en la entrada de la ciudad aun no habían ni siquiera huellas del enemigo.


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viernes, 2 de noviembre de 2007

Bitacora Soldado Ruez - Día 56

Anoche asaltamos la capital de este inmundo país, la batalla fue atroz, cruel, y horrible. La entrada fue algo standar, los ismos flancos enemigos de los otros 3 asaltos anteriores, solo una cosa cambio, las bajas. Hasta ese momento no registrabamos bajas, y aun no era necesaria mi labor como doctor del grupo. Hasta ese momento ninguna carta desgarradora, ningún "hazla llegar a mi familia por favor". Solo hasta ahí. González fue el primero en caer, herido por un flancotirador, la bala impacto directamente en su pecho, mi labor bajo esa circunstancia era inutil, esto también evito la escena de la carta, creo que no me hubiera gustado recivir la carta de González; seguramente iría dirigida a su madre o su hermana, no tenía a nadie más en este mundo.

Dejamos a atrás el cadaver de González y el del flancotirador enemigo, seguramente más adelante encontraríamos otros, debíamos estar precavidos. Llegada la noche paramos a tomar agua, debíamos estar a una hora del centro cívico de la ciudad, donde debía estar el escuadron enemigo. Me resulta curioso recordar el esplendor antiguo de este gigante de cemento, su gente, sus calles, todo aquel agetreo, hoy en ruina. Termino la hora de descanso.


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jueves, 11 de octubre de 2007

mp3: posiciones de resguardo ♪

lunes, 8 de octubre de 2007

hoy me levanto temprano a trabajar.
las micros corren los viejos se ven mal.
de contemplar tranquilamente el ventanal.
en las cabezas suenan cosas que están mal.














Como cambiamos. pareciera que fué ayer cuando grabamos aquellas imagenes en el subconciente. las risas. las penas. las canciones. los quiero.

domingo, 30 de septiembre de 2007

30 - 9 - 07 3 AM

..- Es que me dan rabia esos que cuando van el U. o en el colegio reclaman y protestan, salen a la calle y s manifietan. pero los hueones empiezan a trabajar, se casan, y se olvidan de todas esas cosas, empiezan a consumir, consumen, consumen, consumen. Miran a los jovenes que hoy pelean por las cosas que ellos avandonaron hace algunso años y los critican. Creo que nunca quiero ser así. Se venden, sacan sus tarjetas de creditos y se olvidan del tan amado socialismo. Aquel por el que pelearon hace tiempo. Se venden.

- Hueón, eso se llama ser joven.

-Amigo, si algún día me vendo.. golpeame.

domingo, 16 de septiembre de 2007

La Amante


Después de hacerle el amor, el hombre enciende un cigarrillo y apya su cabeza dulcemente en su hombro. Como ensimismado en los reflejos de luz de la gran lámpara de cristal, comienza a hablarle, ronroneante, de lo feliz que es con ella (y de lo desdichado que fue, en cambio, en sus veinte años de matrimonio). "Ah, si sólo hubiera sabido antes", le dice amoroso. Y la abraza y la besa largamente. En el abrazo la toca sin querer con el cigarrillo y, en un fuuuuuu lánguido, penoso, conmovedor, su recién adquirida amante comienza estrafalariamente a desinflarse.

martes, 11 de septiembre de 2007


14/9/1973: Testimonio de Pablo Neruda

Desde Isla negra, su residencia en Chile, el 14 de septiembre de 1973, Pablo Neruda escribió su drámatico testimonio del 11-S latinoamericano. Luego, el 23 fallece de cáncer. Todos dicen que murió de pena.

"Mi pueblo ha sido el más traicionado de este tiempo"

De los desiertos del salitre, de las minas submarinas del carbón, de las alturas terribles donde yace el cobre y lo extraen con trabajos inhumanos las manos de mi pueblo, surgió un movimiento liberador de magnitud grandiosa. Ese movimiento llevó a la presidencia de Chile a un hombre llamado Salvador Allende, para que realizara reformas y medidas de justicia inaplazables, para que rescatara nuestras riquezas nacionales de las garras extranjeras.

Donde estuvo, en los países más lejanos, los pueblos admiraron al presidente Allende y elogiaron el extraordinario pluralismo de nuestro gobierno. Jamás en la historia de la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, se escuchó una ovación como la que le brindaron al presidente de Chile los delegados de todo el mundo.

Aquí en Chile se estaba construyendo, entre inmensas dificultades, una sociedad verdaderamente justa, elevada sobre la base de nuestra soberanía, de nuestro orgullo nacional, del heroísmo de los mejores habitantes de Chile. De nuestro lado, del lado de la revolución chilena, estaban la Constitución y la ley, la democracia y la esperanza. Del otro lado no faltaba nada. Tenían arlequines y polichinelas, payasos a granel, terroristas de pistola y cadena, monjes falsos y militares degradados.

Unos u otros daban vueltas en el carrusel del despecho. Iban tomados de la mano el fascista Jarpa con sus sobrinos de "Patria y Libertad", dispuestos a romperles la cabeza y el alma a cuanto existe, con tal de recuperar la gran hacienda que ellos llamaban Chile. Junto con ellos, para amenizar la farándula, danzaba un gran banquero y bailarín, algo manchado de sangre; era el campeón de rumba González Videla, que rumbeando entregó hace tiempo su partido a los enemigos del pueblo. Ahora era Frei quien ofrecía su partido demócrata - cristiano a los mismos enemigos del pueblo, y bailaba además con el ex coronel Viaux, de cuya fechoría fue cómplice.

Estos eran los principales artistas de la comedia. Tenían preparados los viveros del acaparamiento, los "miguelitos”, los garrotes y las mismas balas que ayer hicieron de muerte a nuestro pueblo en Iquique, en Ranquil, en Salvador, en Puerto Montt, en la José Maria Caro, en Frutillar, en Puente Alto y en tantos otros lugares. Los asesinos de Hernán Mery bailaban con naturalidad santurronamente. Se sentían ofendidos de que les reprocharan esos "pequeños detalles".

Chile tiene una larga historia civil con pocas revoluciones y muchos gobiernos estables, conservadores y mediocres. Muchos presidentes chicos y sólo dos presidentes grandes: Balmaceda y Allende. Es curioso que los dos provinieran del mismo medio, de la burguesía adinerada, que aquí se hace llamar aristocracia. Como hombres de principios, empeñados en engrandecer un país empequeñecido por la mediocre oligarquía, los dos fueron conducidos a la muerte de la misma manera.

Balmaceda fue llevado al suicidio por resistirse a entregar la riqueza salitrera a las compañías extranjeras. Allende fue asesinado por haber nacionalizado la otra riqueza del subsuelo chileno, el cobre. En ambos casos la oligarquía chilena organizó revoluciones sangrientas. En ambos casos los militares hicieron jauría. Las compañías inglesas en la ocasión de Balmaceda, las norteamericanas en la ocasión de Allende, fomentaron y sufragaron estos movimientos militares.

En ambos casos las casas de los presidentes fueron desvalijadas por órdenes de nuestros distinguidos "aristócratas". Los salones de Balmaceda fueron destruidos a hachazos. La casa de Allende, gracias al progreso del mundo, fue bombardeada desde el aire por nuestros heroicos aviadores.

Sin embargo, estos dos hombres fueron muy diferentes. Balmaceda fue un orador cautivante. Tenía una complexión imperiosa que lo acercaba más al mando unipersonal. Estaba seguro de la elevación de sus propósitos. En todo instante sé vio rodeado de enemigos. Su superioridad sobre el medio en que vivía era tan grande, y tan grande su soledad, que concluyó por reconcentrarse en sí mismo.

El pueblo que debía ayudarle no existía como fuerza, es decir, no estaba organizado. Aquel presidente estaba condenado a conducirse como iluminado, como un soñador: un sueño de grandeza se quedó en sueño. Después de su asesinato, los rapaces mercaderes extranjeros y los parlamentarios criollos entraron en posesión del salitre: para los extranjeros, la propiedad y las concesiones; para los criollos las coimas.

Recibidos los treinta dineros todo volvió a su normalidad. La sangre de unos cuantos miles de hombres del pueblo se secó pronto en los campos de batalla. Los obreros más explotados del mundo, los de las regiones del norte de Chile, no cesaron de producir inmensas cantidades de libras esterlinas para la City de Londres.

Allende nunca fue un gran orador. Y como estadista era un gobernante que consultaba todas sus medidas. Fue el antidictador, el demócrata principista hasta en los detalles. Le tocó un país que ya no era el pueblo bisoño de Balmaceda; encontró una clase obrera poderosa que sabia de que se trataba.

Allende era dirigente colectivo; un hombre que, sin salir de las clases populares, era un producto de la lucha de esas clases contra el estancamiento y la corrupción de sus explotadores. Por tales causas y razones, la obra de que realizó en tan corto tiempo es superior a la de Balmaceda; más aun, es la más importante en la historia de Chile.

Sólo la nacionalización del cobre fue una empresa titánica, y muchos objetivos más se cumplieron bajo su gobierno de esencia colectiva. Las obras y los hechos de Allende, de imborrable valor nacional, enfurecieron a los enemigos de nuestra liberación.

El simbolismo trágico de esta crisis se revela en el bombardeo del Palacio de Gobierno; uno evoca la Blitz Krieg de la aviación nazi contra indefensas ciudades extranjeras, españolas, inglesas, rusas; ahora sucedía el mismo crimen en Chile; pilotos chilenos atacaban en picada el palacio que durante siglos fue el centro de la vida civil del país.

Escribo estas rápidas líneas para mis memorias a sólo tres días de los hechos incalificables que llevaron a la muerte de mi gran compañero el presidente Allende. Su asesinato se mantuvo en silencio; fue enterrado secretamente; sólo a su viuda le fue permitido acompañar aquel inmortal cadáver.

La versión de los agresores es que hallaron su cuerpo inerte, con muestras de visible suicidio. La versión que ha sido publicada en el extranjero es diferente. A reglón seguido del bombardeo aéreo entraron en acción los tanques, muchos tanques, a luchar intrépidamente contra un solo hombre: el Presidente de la Republica de Chile, Salvador Allende, que los esperaba en su gabinete, sin más compañía que su corazón, envuelto en humo y llamas.

Tenían que aprovechar una ocasión tan bella. Había que ametrallarlo porque nunca renunciaría a su cargo. Aquel cuerpo fue enterrado secretamente en un sitio cualquiera. Aquel cadáver que marchó a la sepultura acompañado por una sola mujer que llevaba en si misma todo el dolor del mundo, aquella gloriosa figura muerta iba acribillada y despedazada por las balas de las metralletas de los soldados de Chile, que otra vez habían traicionado a Chile."


Chile, el golpe y los gringos

Por Gabriel García Márquez

A fines de 1969, tres generales del Pentágono cenaron con cuatro militares chilenos en una casa de los suburbios de Washington. El anfitrión era el entonces coronel Gerardo Lópezla Moneda en media hora, aunque tengamos que incendiarlo"

Uno de los invitados era el general Ernesto Baeza, actual director de la Seguridad Nacional de Chile, que fue quien dirigió el asalto al palacio presidencial en el golpe reciente, y quien dio la orden de incendiarlo. Dos de sus subalternos de aquellos días se hicieron célebres en la misma jornada: el general Augusto Pinochet, presidente de la Junta Militar, y el general Javier Palacios, que participó en la refriega final contra Salvador Allende. También se encontraba en la mesa el general de brigada aérea Sergio Figueroa Gutiérrez, actual ministro de obras públicas, y amigo íntimo de otro miembro de la Junta Militar el general del aire Gustavo Leigh, que dio la orden de bombardear con cohetes el palacio presidencial. El último invitado era el actual almirante Arturo Troncoso, ahora gobernador naval de Valparaíso, que hizo la purga sangrienta de la oficialidad progresista de la marina de guerra, e inició el alzamiento militar en la madrugada del once de septiembre.

Aquella cena histórica fue el primer contacto del Pentágono con oficiales de las cuatro armas chilenas. En otras reuniones sucesivas, tanto en Washington como en Santiago, se llegó al acuerdo final de que los militares chilenos más adictos al alma y a los intereses de los Estados Unidos se tomarían el poder en caso de que la Unidad Popular ganara las elecciones. Lo planearon en frío, como una simple operación de guerra, y sin tomar en cuenta las condiciones reales de Chile.

El plan estaba elaborado desde antes, y no sólo como consecuencia de las presiones de la International Telegraph & Telephone (I.T.T), sino por razones mucho más profundas de política mundial. Su nombre era "Contingency Plan". El organismo que la puso en marcha fue la Defense Intelligence Agency del Pentágono, pero la encargada de su ejecución fue la Naval Intelligency Agency, que centralizó y procesó los datos de las otras agencias, inclusive la CIA, bajo la dirección política superior del Consejo Nacional de Seguridad. Era normal que el proyecto se encomendara a la marina, y no al ejército, porque el golpe de Chile debía coincidir con la Operación Unitas, que son las maniobras conjuntas de unidades norteamericanas y chilenas en el Pacífico. Estas maniobras se llevaban a cabo en septiembre, el mismo mes de las elecciones y resultaba natural que hubiera en la tierra y en el cielo chilenos toda clase de aparatos de guerra y de hombres adiestrados en las artes y las ciencias de la muerte.

Por esa época, Henry Kissinger dijo en privado a un grupo de chilenos: "No me interesa ni sé nada del Sur del Mundo, desde los Pirineos hacia abajo. El Contingency Plan estaba entonces terminado hasta su último detalle, y es imposible pensar que Kissinger no estuviera al corriente de eso, y que no lo estuviera el propio presidente Nixon.

Chile es un país angosto, con 4.270 kilómetros de largo y 190 de ancho, y con 10 millones de habitantes efusivos, dos de los cuales viven en Santiago, la capital. La grandeza del país no se funda en la cantidad de sus virtudes, sino el tamaño de sus excepciones. Lo único que produce con absoluta seriedad es mineral de cobre, pero es el mejor del mundo, y su volumen de producción es apenas inferior al de Estados Unidos y la Unión Soviética. También produce vinos tan buenos como los europeos, pero exportan poco porque casi todos se los beben los chilenos. Su ingreso per cápita, 600 dólares, es de los más elevados de América Latina, pero casi la mitad del producto nacional bruto se lo reparten solamente 300.000 personas. En 1932, Chile fue la primera república socialista del continente, y se intentó la nacionalización del cobre y el carbón con el apoyo entusiasta de los trabajadores, pero la experiencia sólo duró 13 días. Tiene un promedio de un temblor de tierra cada dos días y un terremoto devastador cada tres años. Los geólogos menos apocalípticos consideran que Chile no es un país de tierra firme sino una cornisa de los Andes en una océano de brumas, y que todo el territorio nacional, con sus praderas de salitre y sus mujeres tiernas, está condenado a desaparecer en un cataclismo.

Los chilenos, en cierto modo, se parecen mucho al país. Son la gente más simpática del continente, les gusta estar vivos y saben estarlo lo mejor posible, y hasta un poco más, pero tienen una peligrosa tendencia al escepticismo y a la especulación intelectual. "Ningún chileno cree que mañana es martes", me dijo alguna vez otro chileno, y tampoco él lo creía. Sin embargo, aún con esa incredulidad de fondo, o tal vez gracias a ella, los chilenos han conseguido un grado de civilización natural, una madurez política y un nivel de cultura que son sus mejores excepciones. De tres premios Nobel de literatura que ha obtenido América Latina, dos fueron chilenos. Uno de ellos, Pablo Neruda, era el poeta más grande de este siglo.

Todo esto debía saberlo Kissinger cuando contestó que no sabía nada del sur del mundo, porque el gobierno de los Estados Unidos conocía entonces hasta los pensamientos más recónditos de los chilenos. Los había averiguado en 1965, sin permiso de Chile, en una inconcebible operación de espionaje social y político: el Plan Camelot. Fue una investigación subrepticia mediante cuestionarios muy precisos, sometidos a todos los niveles sociales, a todas las profesiones y oficios, hasta en los últimos rincones del país, para establecer de un modo científico el grado de desarrollo político y las tendencias sociales de los chilenos. En el cuestionario que se destinó a los cuarteles, figuraba la pregunta que cinco años después volvieron a oír los militares chilenos en la cena de Washington: "¿Cuál será la actitud en caso de que el comunismo llegue al poder? - La pregunta era capciosa. Después de la operación Camelot, los Estados Unidos sabían a cierta que Salvador Allende sería elegido presidente de la república.

Chile no fue escogido por casualidad para este escrutinio. La antigüedad y la fuerza de su movimiento popular, la tenacidad y la inteligencia de sus dirigentes, y las propias condiciones económicas y sociales del país permitían vislumbrar su destino. El análisis de la operación Camelot lo confirmó: Chile iba a ser la segunda república socialista del continente después de Cuba. De modo que el propósito de los Estados Unidos no era simplemente impedir el gobierno de Salvador Allende para preservar las inversiones norteamericanas. El propósito grande era repetir la experiencia más atroz y fructífera que ha hecho jamás el imperialismo en América Latina: Brasil.

El 4 de septiembre de 1970, como estaba previsto, el médico socialista y masón Salvador Allende fue elegido presidente de la república. Sin embargo, el Contingency Plan no se puso en práctica. La explicación más corrientes es también la más divertida: alguien se equivocó en el Pentágono, y solicitó 200 visas para un supuesto orfeón naval que en realidad estaba compuesto por especialistas en derrocar gobiernos, y entre ellos varios almirantes que ni siquiera sabían cantar. El gobierno chileno descubrió la maniobra y negó las visas. Este percance, se supone, determinó el aplazamiento de la aventura. Pero la verdad es que el proyecto había sido evaluado a fondo: otras agencias norteamericanas, en especial la CIA y el propio embajador de los Estados Unidos en Chile, Edward Korry, consideraron que el Contingency Plan era sólo una operación militar que no tomaba en cuenta las condiciones actuales de Chile.

En efecto, el triunfo de la Unidad Popular no ocasionó el pánico social que esperaba el Pentágono. Al contrario, la independencia del nuevo gobierno en política internacional, y su decisión en materia económica, crearon de inmediato un ambiente de fiesta social. En el curso del primer año se habían nacionalizado 47 empresas industriales, y más de la mitad del sistema de créditos. La reforma agraria expropió e incorporó a la propiedad social 2.400.000 hectáreas de tierras activas. El proceso inflacionario se moderó: se consiguió el pleno empleo y los salarios tuvieron un aumento efectivo de un 40 por ciento.

El gobierno anterior, presidido por el demócrata cristiano Eduardo Frei, había iniciado un proceso de chilenización del cobre. Lo único que hizo fue comprar el 51 por ciento de las minas, y sólo por la mina de El Teniente pagó una suma superior al precio total de la empresa. La Unidad Popular recuperó para la nación con un solo acto legal todos los yacimientos de cobre explotados por las filiales de compañías norteamericanas, la Anaconda y la Kennecott. Sin indemnización: el gobierno calculaba que las dos compañías habían hecho en 15 años una ganancia excesiva de 80.000 millones de dólares.

La pequeña burguesía y los estratos sociales intermedios, dos grandes fuerzas que hubieran podido respaldar un golpe militar en aquél momento, empezaban a disfrutar de ventajas imprevistas, y no a expensas del proletariado, como había ocurrido siempre, sino a expensas de la oligarquía financiera y el capital extranjero. Las fuerzas armadas, como grupo social, tienen la misma edad, el mismo origen y las mismas ambiciones de la clase media y no tenían motivo, ni siquiera una coartada, para respaldar a un grupo exiguo de oficiales golpistas. Consciente de esa realidad, la Democracia Cristiana no solo no patrocinó entonces la conspiración de cuartel, sino que se opuso resueltamente porque la sabía impopular dentro de su propia clientela.

Su objetivo era otro: perjudicar por cualquier medio la buena salud del gobierno para ganarse las dos terceras partes del Congreso en las elecciones de marzo de 1973. Con esa proporción podía decidir la destitución constitucional del presidente de la república.

La Democracia Cristiana era una grande formación inter-clasista, con una base popular auténtica en el proletariado de la industria moderna, en la pequeña y media industria moderna, en la pequeña y media propiedad campesina, y en la burguesía y la clase media de las ciudades. La Unidad Popular expresaba al proletariado obrero menos favorecido, al proletariado agrícola, a la baja clase media de las ciudades.

La Democracia Cristiana, aliada con el Partido Nacional de extrema derecha, controlaba el Congreso. La Unidad Popular controlaba el poder ejecutivo. La polarización de esas dos fuerzas iba a ser, de hecho, la polarización del país. Curiosamente, el católico Eduardo Frei, que no cree en el marxismo, fue quien aprovechó mejor la lucha de clases, quien la estimuló y exacerbó; con el propósito de sacar de quicio al gobierno y precipitar al país por la pendiente de la desmoralización y el desastre económico.

El bloqueo económico de los Estados Unidos por la expropiaciones sin indemnización y el sabotaje interno de la burguesía hicieron el resto. En Chile se produce todo, desde automóviles hasta pasta dentífrica, pero la industria tiene una identidad falsa: en las 160 empresas más importantes, el 60 por ciento era capital extranjero, y el 80 por ciento de sus elementos básicos importados. Además, el país necesitaba 300 millones de dólares anuales para importar artículos de consumo, y otros 450 millones para pagar los servicios de la deuda externa. Los créditos de los países socialistas no remediaban la carencia fundamental de repuestos, pues toda industria chilena, la agricultura y el transporte, estaban sustentados por equipo norteamericano. La Unión Soviética tuvo que comprar trigo de Australia para mandarlo a Chile, porque ella misma no tenía y a través del Banco de la Europa del Norte, de París, le hizo varios empréstitos sustanciosos en dólares efectivos. Cuba, en un gesto que fue más ejemplar que decisivo, mandó un barco cargado de azúcar regalada. Pero las urgencias de Chile eran descomunales. Las alegres señoras de la burguesía, con el pretexto del racionamiento y de las pretensiones excesivas de los pobres, salieron a la plaza pública haciendo sonar sus cacerolas vacías. No era casual, sino al contrario, muy significativo, que aquel espectáculo callejero de zorros plateados y sombreros de flores ocurriera la misma tarde que Fidel Castro terminaba una visita de treinta días que había sido un terremoto de agitación social.

LA ÚLTIMA CUECA FELIZ DE SALVADOR ALLENDE

El Presidente Salvador Allende comprendió entonces, y lo dijo, que el pueblo tenía el gobierno pero no tenía el poder. La frase más alarmante, porque Allende llevaba dentro una almendra legalista que era el germen de su propia destrucción: un hombre que peleó hasta la muerte en defensa de la legalidad, hubiera sido capaz de salir por la puerta mayor de la Moneda, con la frente en alto, si lo hubiera destituido el congreso dentro del marco de la constitución.

La periodista y política Rossana Rossanda, que visitó a Allende por aquella época, lo encontró envejecido, tenso y lleno de premoniciones lúgubres, en el diván de cretona amarilla donde había de reposar el cadáver acribillado y con la cara destrozada por un culatazo de fusil. Hasta los sectores más comprensivos de la Democracia Cristiana estaban entonces contra él. "¿Inclusive Tomic?" - le preguntó Rossana. -"Todos", contestó, Allende.

En vísperas de las elecciones de marzo de 1973, en las cuales se jugaba su destino, se hubiera conformado con que la Unidad Popular obtuviera el 36 por ciento. Sin embargo, a pesar de la inflación desbocada, del racionamiento feroz, del concierto de olla de las cacerolinas alborotadas, obtuvo el 44 por ciento. Era una victoria tan espectacular y decisiva, que cuando Allende se quedó en el despacho, sin más testigos que su amigo y confidente, Augusto Olivares, hizo cerrar la puerta y bailó solo una cueca.

Para la Democracia Cristiana, aquella era la prueba de que el proceso democrático promovido por la Unidad Popular no podía ser contrariado con recursos legales, pero careció de visión para medir las consecuencias de su aventura: es un caso imperdonable de irresponsabilidad histórica. Para los Estados Unidos era una advertencia mucho más importante que los intereses de las empresas expropiadas; era un precedente inadmisible en el progreso pacífico de los pueblos del mundo, pero en especial para los de Francia e Italia, cuyas condiciones actuales hacen posible la tentativa de experiencias semejantes a las de Chile: Todas las fuerzas de la reacción interna y externa se concentraron en un bloque compacto.

En cambio los Partidos de la Unidad Popular cuyas grietas internas era mucho más profundas de lo que se admite, no lograron ponerse de acuerdo con el análisis de la votación de marzo. El gobierno se encontró sin recursos, reclamado desde un extremo por los partidarios de aprovechar la evidente radicalización de las masas para dar un salto decisivo en el cambio social, y los más moderados que temían al espectro de la guerra civil y confiaban en llegar a un acuerdo regresivo con la Democracia Cristiana. Ahora se ve con mucha claridad que esos contactos, por parte de la oposición no eran más que un recurso de distracción para ganar tiempo.

LA CIA Y EL PARO PATRONAL

La huelga de camioneros fue el detonante final. Por su geografía fragorosa, la economía chilena está a merced de su transporte rodado. Paralizarlo es paralizar el país. Para la oposición era muy fácil hacerlo, porque el gremio del transporte era de los más afectados por la escasez de repuestos, y se encontraba además amenazado por la disposición del gobierno de nacionalizar el transporte con equipos soviéticos. El paro se sostuvo hasta el final, sin un solo instante de desaliento, porque estaba financiado desde el exterior con dinero efectivo. La CIA inundó de dólares el país para apoyar el Paro Patronal, y esa divisa bajó en la bolsa negra, escribió Pablo Neruda a un amigo en Europa. Una semana antes del golpe se había acabado el aceite, la leche y el pan.

En los últimos días de la Unidad Popular, con la economía desquiciada y el país al borde de la guerra civil, las maniobras del gobierno y de la oposición se centraron en la esperanza de modificar, cada quien a su favor, el equilibrio de fuerzas dentro del ejército. La jugada final fue perfecta: cuarenta y ocho horas antes del golpe, la oposición había logrado descalificar a los mandos superiores que respaldaban a Salvador Allende, y habían ascendido en su lugar, uno por uno, en una serie de enroques y gambitos magistrales a todos los oficiales que habían asistido a la cena de Washington.

Sin embargo, en aquel momento el ajedrez político había escapado a la voluntad de sus protagonistas. Arrastrados por una dialéctica irreversible, ellos mismos terminaron convertidos en ficha de un ajedrez mayor, mucho más complejo y políticamente mucho más importante que una confabulación consciente entre el imperialismo y la reacción contra el gobierno del pueblo. Era una terrible confrontación de clases que la habían provocado, una encarnizada rebatiña de intereses contrapuestos cuya culminación final tenía que ser un cataclismo social sin precedentes en la historia de América.

EL EJÉRCITO MÁS SANGUINARIO DEL MUNDO

Un golpe militar, dentro de las condiciones chilenas, no podía ser incruento. Allende lo sabía. No se juega con fuego, le había dicho a la periodista italiana Rossana Rossanda. Si alguien cree que en Chile un golpe militar será como en otros países de América, como un simple cambio de guardia en la Moneda, se equivoca de plano. Aquí, si el ejército se sale de la legalidad. habrá un baño de sangre. Será Indonesia. Esa certidumbre tenía un fundamento histórico.

Las fuerzas armadas de Chile, el contrario de lo que se nos ha hecho creer, han intervenido en la política cada vez que se han visto amenazados sus intereses de clase y lo han hecho con un tremenda ferocidad represiva. Las dos constituciones que ha tenido el país en un siglo fueron impuestas por las armas y el reciente golpe militar era la sexta tentativa de los últimos cincuenta años.

El ímpetu sangriento del ejército chileno le viene de su nacimiento, en la terrible escuela de la guerra cuerpo a cuerpo contra los araucanos, que duró 300 años. Uno de los precursores se vanagloriaba, en 1620, de haber matado con su propia mano, en una sola acción, a más de 2.000 personas. Joaquín Edwards Bello cuenta en sus crónicas que durante una epidemia de tifo exantemático, el ejército sacaba a los enfermos de sus casas y los mataba con un baño de veneno para acabar con la peste. Durante una guerra civil de siete meses en 1891, hubo 10.000 muertos en una sola batalla. Los peruanos aseguran que durante la ocupación de Lima, en la guerra del Pacífico, los militares chilenos saquearon la biblioteca de don Ricardo Palma, pero que no usaban los libros para leerlos, sino para limpiarse el trasero.

Con mayor brutalidad han sido reprimidos los movimientos populares. Después del terremoto de Valparaíso, en 1906, las fuerzas navales liquidaron la organización de los trabajadores portuarios con una masacre de 8.000 obreros. En Iquique, a principios del siglo, una manifestación de huelguistas se refugió en la teatro municipal, huyendo de la tropa y fue ametrallada: hubo 2.000 muertos. El 2 de abril de 1957 el ejército reprimió una asonada civil en el centro de Santiago causando un número de víctimas que nunca se pudo establecer, porque el gobierno escamoteó los cuerpos en entierros clandestinos. Durante una huelga en la mina de El Salvador, bajo el gobierno de Eduardo Frei, una patrulla militar dispersó a bala una manifestación y mató a seis personas, entre ellas varios niños y una mujer encinta. El comandante de la plaza era un oscuro general de 52 años, padre de cinco niños, profesor de geografía y autor de varios libros sobre asuntos militares: Augusto Pinochet.

El mito del legalismo y la mansedumbre de aquel ejército carnicero había sido inventado en interés propio de la burguesía chilena. La Unidad Popular lo mantuvo con la esperanza de cambiar a su favor la composición de clase de los cuadros superiores. Pero Salvador Allende se sentía más seguro entre los carabineros, un cuerpo armado de origen popular y campesino que estaba bajo el mando directo del presidente de la república. En efecto, sólo los oficiales más antiguos de los Carabineros secundaron el golpe. Los oficiales jóvenes se atrincheraron en la escuela de Sub-oficiales de Santiago y resistieron durante cuatro día, hasta que fueron aniquilados desde el aire con bombas de guerra.

Esa fue la batalla más conocida de la contienda secreta que se libró en el interior de los cuarteles la víspera del golpe. Los golpistas asesinaron a los oficiales que se negaron a secundarlos y a los que no cumplieron las órdenes de represión. Hubo sublevaciones de regimientos enteros, tanto en Santiago como en la provincia que fueron reprimidas sin clemencia y sus promotores fueron fusilados para escarmiento de la tropa. El comandante de los coraceros de Viña del Mar, coronel Cantuarias, fue ametrallado por sus subalternos. El gobierno actual ha hecho creer que muchos de esos soldados leales fueron víctimas de la resistencia popular. Pasará tiempo antes de que se conozcan las proporciones reales de esa carnicería interna, porque los cadáveres eran sacados de los cuarteles en camiones de basura y sepultados en secreto. En definitiva, sólo medio centenar de oficiales de confianza, al frente de tropas depuradas de antemano, se hicieron cargo de la represión.

Numerosos agentes extranjeros tomaron parte en el drama. El bombardeo del palacio de la Moneda, cuya precisión técnica asombró a los expertos, fue hecho por un grupo de acróbatas aéreos norteamericanos que habían entrado con la pantalla de la operación Unitas, para ofrecer un espectáculos de circo volador el próximo 18 de septiembre, día de la independencia nacional. Numerosos policías secretos de los gobiernos vecinos, infiltrados por la frontera de Bolivia, permanecieron escondidos hasta el día del golpe y desataron una persecución encarnizada contra unos 7.000 refugiados políticos de otros países de América Latina.

Brasil, patria de los gorilas mayores, se había encargado de ese servicio. Había promovido , dos años antes, el golpe reaccionario en Bolivia que quitó a Chile un respaldo sustancial y facilitó la infiltración de toda clase de recursos para la subversión. Algunos de los empréstitos que han hecho los Estados Unidos al Brasil han sido transferidos en secreto a Bolivia para financiar la subversión en Chile. En 1972, el general William Westmoreland hizo un viaje secreto a La Paz, cuya finalidad no se ha revelado. No parece casual, sin embargo, que poco después de aquella visita sigilosa, se iniciaran movimientos de tropa y material de guerra en la frontera con Chile y esto dio a los militares chilenos una oportunidad más de afianzar su posición interna y de hacer desplazamientos de personal y promociones jerárquicas favorables al golpe inminente.

Por fin, el 11 de septiembre, mientras se adelantaba la operación Unitas, se llevó a cabo el plan original de la cena de Washington, con tres años de retraso, pero tal como se había concebido: no como un golpe de cuartel convencional, sino como una devastadora operación de guerra.

Tenía que ser así, porque no se trataba de tumbar a un gobierno, sino de implantar la tenebrosa simiente del Brasil, con sus terribles máquinas de terror, de tortura y de muerte, hasta que no quedara en Chile ningún rastro de las condiciones políticas y sociales que hicieron posible la Unidad Popular. Cuatro meses después del golpe, el balance era atroz: casi 20.000 personas asesinadas; 30.000 prisioneros políticos sometidos a torturas salvajes, 25.000 estudiantes expulsados y más 200.000 obreros licenciados. La etapa más dura, sin embargo; aún no había terminado.

LA VERDADERA MUERTE DE UN PRESIDENTE

A la hora de la batalla fina, con el país a merced de las fuerzas desencadenadas de la subversión, Salvador Allende continuó aferrado a la legalidad. La contradicción más dramática de su vida fue ser al mismo tiempo, enemigo congénito de la violencia y revolucionario apasionado y él creía haberla resuelto con la hipótesis de que las condiciones de Chile permitían una evolución pacífica hacia el socialismo dentro de la legalidad burguesa. La experiencia le enseñó demasiado tarde que no se puede cambiar un sistema desde el gobierno sino desde el poder.

Esa comprobación tardía debió ser la fuerza que lo impulsó a resistir hasta la muerte en los escombros en llamas de una casa que ni siquiera era la suya, una mansión sombría que un arquitecto italiano construyó para fábrica de dinero y terminó convertida en le refugio de un presidente sin poder. Resistió durante seis horas, con una metralleta que le había regalado Fidel Castro y que fue la primera arma de fuego que Salvador Allende disparó jamás. El periodista Augusto Olivares, que resistió a su lado hasta el final, fue herido varias veces y murió desangrándose en la Asistencia Pública.

Hac
ia las cuatro de la tarde, el general de división Javier Palacios logró llegar al segundo piso, con su ayudante, el capitán Gallardo y un grupo de oficiales. Allí, entre las falsas poltronas Luis XV y los floreros de dragones chinos y los cuadros de Rugendas del salón rojo, Salvador Allende los estaba esperando, estaba en mangas de camisa, sin corbata, y con la ropa sucia de sangre. Tenía la metralleta en la mano.

Allende conocía bien al general Palacios. Pocos días antes, le había dicho a Augusto Olivares que aquel era un hombre peligroso que mantenía contactos estrechos con la Embajada de los Estados Unidos. Tan pronto como lo vio aparecer en la escalera, Allende le gritó: "Traidor" y lo hirió en una mano.

Allende murió en un intercambio de disparos con esta patrulla. Luego, todos los oficiales, en un rito de casta, dispararon sobre el cuerpo. Por último, un suboficial le destrozó la cara con la culata del fusil. La foto existe: la hizo el fotógrafo Juan Enrique Lira, del periódico El Mercurio, el único a quien se permitió retratar el cadáver. Estaba tan desfigurado, que a la señora Hortensia Allende, su esposa, le mostraron el cuerpo en el ataúd, pero no permitieron que le descubriera la cara.

Había cumplido 64 años en el julio anterior y era un Leo perfecto: tenaz, decidido e imprevisible. Lo que piensa Allende sólo lo sabe Allende, me había dicho uno de sus ministros. Amaba la vida, amaba las flores y los perros y era de una galantería un poco a la antigua, con esquelas perfumadas y encuentros furtivos. Su virtud mayor fue la consecuencia, pero el destino le deparó la rara y trágica grandeza de morir defendiendo a bala el mamarracho anacrónico del derecho burgués, defendiendo una Corte Suprema de Justicia que lo había repudiado y había de legitimar a sus asesinos, defendiendo un Congreso miserable que los había declarado ilegítimo pero que había de sucumbir complacido ante la voluntad de los usurpadores, defendiendo la libertad de los partidos de oposición que habían vendido su alma al fascismo, defendiendo toda la parafernalia apolillada de un sistema de mierda que él se había propuesto aniquilar sin disparar un tiro. El drama ocurrió en Chile, para mal de los chilenos, pero ha de pasar a la historia como algo que nos sucedió sin remedio a todos los hombres de este tiempo y que se quedó en nuestras vidas para siempre.

Gabriel García Márquez, 2003


miércoles, 5 de septiembre de 2007

A. día x


La policia entró a la habitación botando la puerta. La casa estaba desordenada, un huracán tomo la casa y la hizo girar sobre su propio eje. La revisión fue completa, peor no encontraron nada. Qué más se podía hacer, el llamado venía desde ahí.

Revisaron los papeles. La nota de M. Te espero a las 1.

La policia se apresuro en llegar a la casa de M. Esperaban no llegar tarde si es que de verdad se cumplía la amenaza del llamado. Abrieron la puerta, se encontraba sin llave, la casa estaba en orden, no había nadie, todo normal; excepto el baño, cerrado por dentro. El cadaver de A. colgaba de un cordel amarrado en el fierro superior de la cortina de la ducha. Llevaba 12 horas así, sin luz, la poca luz que había logrado alcanzar en esos ultimos días, arrebatada por una estupidez e inmadurez.

Ya no llegaría a su casa compuesto, ya no entraría y saludaría a F., Ya no se acostaría a dormir. Ahora dormir por siempre, su modo de cerrar su ciclo. A quien no le gusta cerra ciclos?.

martes, 4 de septiembre de 2007

4 - 09 - 1970

renacen utopías

lunes, 3 de septiembre de 2007

elviernesenlanochenosfuimos.paramosensanfrancisco.
fumandoytomandomango.recuerdoponerlosaudifonosenmisorejas.
nodespertehastaelsabadoalas7amenmediodelanada.rodiadodenieve
.yconunaseñoramiladoqueyoaparentementenoconocía.mirealrededor.
estabaenelbus.yllegabamosalastermas.recorrimoselarea.
lanievehastalascaderas.jugamos.reimos.cantamos.bailamos.
luegoalastermas.mesubiolapresion.nossalimosygozamosmasconlanieve.
bajamos.llegamosalascabañas.hermosorecinto.pajarosyanimales.juegos.
choripanes.llegolanoche.rooon.cooooleeeer.jooote.palabras.experiencias.
llanto.dormir.hermosodía.alevantarsetemprano.achillánsehadicho.
acomersuricomariscal.bianca.22.guaguas?.jajajajaja.dabaigual.
regaloalapequeña.yvueltaacasa.

Lo pasamos la raja!

jueves, 30 de agosto de 2007


What would you think if I sang out of tune
Would you stand up and walk out on me
Lend me your ears and I'll sing you a song
And I'll try not to sing out of key
Oh, I get by with a little help from my friends
Mmm I get high with a little help from my friends
Mmm I'm gonna try with a little help from my friends

What do iI do when my love is away
(Does it worry you to be alone)
How do I feel by the end of the day
(Are you sad because you're on your own)
No, I get by with a little help from my friends
Mmm I get high with a little help from my friends
Mmm I'm gonna try with a little help from my friends

Do you need anybody
I need somebody to love
Could it be anybody
I want somebody to love

Would you believe in a love at first sight
Yes I'm certain that it happens all the time
What do you see when you turn out the light
I can't tell you, but I know it's mine
Oh I get by with a little help from my friends
Mmm I get high with a little help from my friends
Oh I'm gonna try with a little help from my friends

Do you need anybody
I just need somebody to love
Could it be anybody
I want somebody to love

Oh I get by with a little help from my friends
Mmm I´m gonna try with a little help from my friends
Oh I get high with a little help from my friends
Yes I get by with a little help from my friends
With a little help from my friends

miércoles, 29 de agosto de 2007


Cambiando de piel
equilibrando
avanzando
prefieres ver de arriba
el horizonte
me buscas después
y entre los rayos
tus manos
señalan el camino
más adecuado.

Cuando te miro
cámara lenta
tus movimientos
me dan este sitio.
Este silencio
contemplativo
cuando consigo
a tu lado, percibo
los diferentes caminos
para llegar a tus ojos.

Quiero encontrarlos
en mi línea
me dirijo
a ti en el borde
baja luego
así yo puedo acercarme
y ver el límite
en que tu rostro conserva
su figura
de adolescente
su figura
de adolescente
perpetuo.

Cuando coincido
cámara lenta
y a lo lejos
nuestros amigos
dentro del agua
mueven sus cuerpos
cuando consigo
tu lado percibo.

Quiero encontrarlos..


Como las cosas se unen cuando se separan
se vuelven tan claras cuando se hacen presentes
en años y días que me permiten verte mas
como las cosas se unen cuando se separan

Este es el lugar mas alto
este es el lugar mas alto
más alto de la tierra...
me quedo aquí...

Como las cosas hacen cuando se desarman
y se mezclan todas cuando se hacen presentes

Más alto de la tierra.


Es como morirse de miedo
por algo.
Poner el brazo al frente
y al otro lado.
No me hablas.
No te hablo.
Bien sencillo.
Es como morirse de pena
por algo tambien.
Comer la sal y el azucar
al mismo tiempo.
Si me hablas.
Yo te hablo.
Por que me muero.
Me muero.
De entusiasmo.
De entusiasmo.

Que sabe lo que es. Y lo que se dice cuando me muero. De entusiasmo. De entusiasmo.

Los barcos se van. Y vienen acá. Disfrutan la orilla y luego se van.

martes, 28 de agosto de 2007

Tomorrow Never Knows

Turn off your mind, relax and float down stream
It is not dying, it is not dying
Lay down al thoughts, surrender to the void
It is shining, it is shining
That you may see the meaning of within
It is speaking, it is speaking

That love is all and love is everyone
It is knowing, it is knowing
When ignorance and haste may mourn the dead
It is believing, it is believing
But listen to the colour of your dreams
It is not living, it is not living
Or play the game existence to the end
Of the beginning, of the beginning
Of the beginning, of the beginning

Got To Get You Into My Life

I was alone, I took a ride
I didn't know what I would find there
Another road where maybe I
Could see another kind of mind there

Ooh then I suddenly see you
Ooh did I tell you I need you
Every single day of my life?

You didn't run, you didn't lie
You knew I wanted just to hold you
And had you gone you knew in time
We'd meet again for I had told you

Ooh you were meant to be near me
Ooh and I want you hear me
Say we'll be together every day
Got to get you into my life

What can I do, what can I be?
When I'm with you I want to stay there
If I'm true I'll never leave
And if I do I know the way there

Ooh then I suddenly see you
Ooh did I tell you I need you
Every single day of my life?
Got to get you into my life

Got to get you into my life

I was alone, I took a ride
I didn't know what I would find there
Another road where maybe I
Could see another kind of mind there

Ooh then suddenly I see you
Ooh did I tell you I need you
Every single day of my life?

I Want To Tell You

I want to tell you
My head is filled with things to say
When you're here
All those words, they seem to slip away

When I get near you
The games begin to drag me down
It's all right
I'll make you maybe next time around

But if I seem to act unkind
It's only me, it's not my mind
That is confusing things

I want to tell you
I feel hung up but I don't know why
I don't mind
I could wait forever
I've got time

Sometimes I wish I knew you well
Then I could speak my mind and tell you
Maybe you'd understand

I want to tell you
I feel hung up but I don't know why
I don't mind, I could wait forever
I've got time
I've got time

For No One

Your day breaks, your mind aches
You find that all the words of kindness linger on
When she no longer needs you

She wakes up, she makes up
She takes her time and doesn't feel she has to hurry
She no longer needs you

And in her eyes you see nothing
No sign of love behind the tears cried for no one
A love that should have lasted years

You want her, you need her
And yet you don't believe her
When she said her love is dead, you think she needs you

And in her eyes you see nothing
No sign of love behind the tears cried for no one
A love that should have lasted years

You stay home, she goes out
She says that long ago she knew someone
But now he's gone she doesn't need him

Your day breaks, your mind aches
There will be time when all the things she said will fil your head
You won't forget her

And in her eyes you see nothing
No sign of love behind the tears cried for no one
A love that should have lasted years

I´m Only Sleeping



When I wake up early in the morning
Lift my head, I'm still yawning
When I'm in the middle of a dream
Stay in bed, float up stream (float up stream)

Please, don't wake me, no, don't shake me
Leave me where I am, I'm only sleeping

Everybody seems to think I'm lazy
I don't mind, I think they're crazy
Running everywhere at such a speed
Till they find there's no need

Please don't spoil my day, I'm miles away
And after all I'm only sleeping

Keeping an eye on the world going by my window
Taking my time
Lying there and staring at the ceiling
Waiting for a sleepy feeling

Please don't spoil my day, I'm miles away
And after all I'm only sleeping

Keeping an eye on the world going by my window
Taking my time
When I wake up early in the morning
Lift my head, I'm still yawning
When I'm in the middle of a dream
Stay in bed, float up stream

Please don't wake me, no don't shake me
Leave me where I am, I'm only sleeping

T.D. - N.Q.Q.A.N.

No quiero.
No quiero querer a nadie.
Allá va, ni que me.
Ni que me quieran a mí.
Allá va, ni que me.
Ni que me quieran a mí.
No quiero.
No quiero pasar mas penas.
Allá va, ni que las.
Ni que las pasíh por mí.
Allá va y no quiero.
No Quiero Querer A Nadie.

No quiero.
No quiero tus colores.
Allá va, y no quiero nada.
Yo quiero estar muy solo.
Allá va, y desengañado.
No quiero tus colores.
Allá va, y no quiero nada.

Desengañado hay sí.
Hay oye amor tirano.
Donde paso el invierno.
Allá va y pasó el verano.
Hay oye amor tirano.
Allá va, pasó el verano.
Hay oye amor tirano.
Allá va, pasó el verano.
Huouo.
No no no.

El Reflejo del Salar

Sabes sabes conversar por que hay solo una mesa.
Cada día en tu cabeza cosas frescar que adivinar.
Como que hay dentro de un lirio.
Como que hay fuera del tiempo.
Trato de hablarte y te oigo escuchar..

Sabes sabes decidir por que hay solo un monumento.
Si se cambia momento a momento es que sigue siendo igual.
Dime que hay dentro de un lirio.
Dime que hay fuera del tiempo.
Trato de hablarte y te oigo escuchar..



..El.. sonido.. del.. eco de nuestra pared.
No hay.. luces.. en el mar.
Es el reflejo del salar.
Del Salar.



Sabessabesresponderporquehaysolounapregunta.
Queaparecequesequitaentualmasiempreestá.
Noesloquehaydentrodeunlirio.
Noesloquehayfueradeltiempo.
Trato de Hablarte.. Y te oigo escuchar!



El! Sonido! del! eco de! nuestra pared!
Nohaylucesenelmar.
Es El Reflejo Del Salar.
Nohaylucesenelmar.
Es El Reflejo Del Salaaar.

Todos estan locos. Nadie sabe nada. y si es que alguien sabe. Ese alguien ya no es nada. Cientos estan locos. Es tan simple la mirada. un golpe de las sombras. De los muertos bajo el agua. Todo esto es como. un destino sin plegarias. Un acto represaria. de los muertos bajo el agua. Un destino. Un acto represaria. Todos muertos bajo el agua.

Mirame de nuevo y dime PUTO. Pero no te rebajes a mi categoría.

lunes, 27 de agosto de 2007




corolais

jueves, 23 de agosto de 2007

es_benjaminianos said on 8/23/07 6:45 PM …

blah, blah, cueeeck!!!

wn. añoro los días de conversación solitaria. sin monstruos ni objetos de por medio. sin escupitajos en la espalda, escupitajos dulces, pero escupitajos al fin y al cabo. complicado el tema de la vida y las decisiones. dimelo a mí. el Dr. corazón. pero solo por msn, por qu wn en persona hay un escupitajo de por medio. me tiene picado la wea. es que exaspera. me saca de mis cabales. en realidad. todo esta ultima semana me saca de mis cabales. hasta lo que se supone que (o quienes) me debe relajar o agradar, prefiero culpar al stres, al stres y su puta condecendencia con el mal humor y la antipatía, ojala sea así, no quiero pensar que es de mí si no es así. y ya me alargue, y debo leer, ordenar, conseguir escenario, ensayar, comer, dormir, etc etc. creo que fué tu papá el que una vez me dijo que si sobreviviamos a esto la U el proximo año (2 para tí pendejo) se nos va a hacer la nada. Ojala sea así. Me quedaría sin amistades creo yo si sigo se repite mi actitud durante toda la superior. a. Pero bueno, a pesar de todo, cómo te lo dije el otro día, despues de pensarlo mucho, no me arrepiento de nada... eso sono muy B-happy.. onda "yo no le tengo miedo a nada".. hahahaha. y me alargue más de lo que debía. rayos. filo. da igual. me voy. debo seguir parlando con el cansancio. y tu ñoñolog me quita tiempo. fuck ñoñolog.

domingo, 19 de agosto de 2007

Una imagen que quieren borrar,
Es la causa del cansancio en mi vuelo personal.

Es el efecto de mi ansiedad,
una sencibilidad, un pequeño rasgo de hombre y libertad.


Si esta imagen vale para mí,
Por qué confundes toda sombra con tu vanidad.

Es el efecto de tu ansiedad,
una sencibilidad, un pequeño rasgo de hambre y libertad.

sábado, 18 de agosto de 2007

You can force it but it will not come
You can taste it but it will not form
You can crush it but it's always here
You can crush it but it's always near
Chasing you home saying everything is broken
Everyone is broken

You can force it but it will stay stung
You can crush it as dry as a bone
You can walk it home straight from school
You can kiss it
You can break all the rules
But still everything is broken
Everyone is broken
Everyone is
Everyone is broken
Everyone is
Everything is broken

Why can't you forget?
Why can't we forget?
Why can't you forget?

viernes, 17 de agosto de 2007

En la calle hoy debo decidir si bajo si subo
Por que si no estas puedo imaginar en mis huesos humo

Como que a mi me hace pensar a veces volar y subo
Como que a mi me hace pensar a veces volar y subo

En un restoran comiendo wantan me escondo del frío
Es como romper hojas de un lugar lejos de camino

Aunque el otoño arrastre al sol mas acá del vidrio
Aunque el otoño arrastre al sol mas acá del vidrio

Frío y soledad de un hombre que esta cubierto con diarios
Esta es la ciudad que marco san Juan en su calendario

Violencia de peces que están en el mismo acuario
Violencia de peces que están en el mismo acuario

Aun recuerdo dije cuando dije que este invierno
Seria menos frío que el anterior
Y aquí estoy, congelándome
Y aquí estoy, congelándome

miércoles, 15 de agosto de 2007

Just a perfect day,
Drink sangria in the park,
And then later,
when it gets dark,
We go home.
Just a perfect day,
Feed animals in the zoo
Then later, a movie, too,
And then home.

Oh its such a perfect day,
Im glad I spent it with you.
Oh such a perfect day,
You just keep me hanging on,
You just keep me hanging on.

Just a perfect day,
Problems all left alone,
Weekenders on our own.
Its such fun.
Just a perfect day,
You made me forget myself.
I thought I was someone else,
Someone good.

Oh its such a perfect day,
Im glad I spent it with you.
Oh such a perfect day,
You just keep me hanging on,
You just keep me hanging on.

Youre going to reap just what you sow,
Youre going to reap just what you sow,
Youre going to reap just what you sow,


Desde el frío estatuto del silencio
se desprende una hoja luminosa
y golpea con sus venas numerosas
ataúdes,
desde las sombras disparadas por pestañas
desde las sombras disparadas por pestañas.

Y a la tierra endulzarán los hueasos
como al tiempo la hojarasca;
un caballo recortado de la noche
sus costillas incendiadas.

Caen lunas en la bruma,
una a una
caen lunas en la bruma,
una a una,
desde las sombras
disparadas
por pestañas,
caen lunas
en la bruma
una a una.

creo que es la frase del año.. "mejor arrepentirse por lo hecho, que por lo no hecho". A aguantarselas.

miércoles, 8 de agosto de 2007

Sorprendentemente hay un Dios que lee mis quejas del blog. Y mando a su hija Sara a postearme. agradable sorpresa.

martes, 7 de agosto de 2007


Creo que esto del blog va a morir. este ultimo tiempo he terminado escribiendo solo para mí. no es malo tampoco pero quizás sería mucho mejor hacer lo mismo pero en un cuaderno. es mucho más sencillo y no gasta luz.

Que puedo decir. han sido tiempos dificiles. duros de llevar. decisiones a cada momento. no me gusta. me cansa. pero son compromisos. y como una persona responsable hay que aprender a conllevar todo obstaculo y superarlo por más agotador, estresante y dificil que pueda resultar.

Por otro lado el amor. dificil tema ese. más aun cuando el todo me consume el tiempo. cuando hablo del todo hablo de los labores semanales a realizar (preu, capilla, teatro, ces, colegio, familia, aseo). no hay derecho. espero no arruinarlo de nuevo.

Pero ya hay fecha para la salida definitiva del gran peso. por lo emnos para mí. esto ya no da más..

.Es curioso el asunto de los reencuentros con amistades pasadas. suelen confundir. o desepcionar. a mí ya me paso de las dos. nada para morirse.

Así mi vida. creo que ahora llevare este espacio así. escribiré cuando me den ganas y nada más que para contarle al administrador mundial del blogspot como está mi vida y como evoluciono.

Gracias.

domingo, 5 de agosto de 2007

Cuando se está realmente solo.

Los cambios son necesarios. Es necesario ccambiar un lugar que no es de tu agrado. donde solo recives "presión psicologica". Si. Es necesario. no me importa. Solo debo cumplir compromisos.

Cuando necesito un favor, no existo. Cuando hay diversión, no existo.

Es que al parecer todos lse han coludido para cagarme el día. Día que debería haber resultado contrariamente bueno.

pero así es cómo funciona este metodo. no te pares. no respires. o te quedas abajo. así de simple..

jueves, 26 de julio de 2007

Capitulo dos - Segunda Parte - Las Heridas

Imagínate que tienes una herida en alguna parte de tu cuerpo, en alguna parte que no puedes ubicar exactamente, y que no puedes ver ni tocar, y supón que esa herida te duele y amenaza abrirse o se abre cuando te olvidad de ella y haces lo que no debes, inclinarte, correr, luchar o reír; apenas lo intentas, la herida surge, su recuerdo primero, su dolor en seguida: aquí estoy, anda despacio. No te quedan más que dos caminos: o renunciar a vivir así, haciendo a propósito lo que no debes, o vivir así, evitando hacer lo que no debes. Si eliges el primer camino, si saltas, gritas, ríes, corres o luchas todo terminará pronto: la herida, al hacerse más grande de lo que puedes soportar, te convertirá en algo que sólo necesitará ser sepultado y que exasperado por la imposibilidad de hacerlo como querías, preferiste terminar, y esto no significará, de ningún modo, heroísmo; significará que tenías una herida, que ella pudo más que tú y que le cediste el sitio. Si eliges el segundo camino, continuarás existiendo, nadie sabe por cuánto tiempo: renunciarás a los movimientos marciales y a las alegrías exageradas y vivirás, como un sirviente, alrededor de tu herida, cuidando que no sangre, que no se abra, que no se descomponga, y esto, amigo mío, significará que tienes un enorme deseo de vivir y que, impedido de hacerlo como deseas, aceptas hacerlo como puedas, sin que ello deba llamarse, óyelo bien, cobardía así como si elegiste el primer camino nada podrá hacer suponer que fuiste un héroe: resistir es tan cobarde o tan heroico como renunciar. Por lo demás, las heridas no son eternas, y mejoran o acaban con uno, y puede suceder que después de vivir años con una, sientas de pronto que ha cicatrizado y que puedes hacer lo que todo hombre sano hace, como puede ocurrir, también, que concluya contigo, ya que una herida es una herida y puede matar de dos maneras: por ella misma o abriendo en tu cerebro otra, que atacará, sin que te enteres, tu resistencia para vivir; tú tienes una herida, supongamos, en un pulmón, en el duodeno en el recto o en el corazón, y quieres vivir y resistes, no te doblegas, aprietas los dientes, lloras, pero no cedes y sigues, aunque sea de rodillas, aun arrastrándote, llenando el mundo de lamentaciones y blasfemias; pero un día sientes que ya no puedes resistir; que tus nervios se sueltan, que tus rodillas y tus piernas no te soportan y se doblegan: caes entonces, te entregas y la herida te absorbe. Es el fin: una herida se ha juntado a la otra y tú, que apenas podías aguantar una, no puedas con las dos. No sé si conocerás algunos nudos marinos; es posible que no; como la mayoría de los mortales conocerás sólo un ejemplar de cada cosa u objeto y al oír hablar de nudos recordarás nada más que el de rosa, sin que ello signifique que lo sepas hacer bien; no se necesita saber muchas cosas para vivir: hasta contener buena salud. Hay un nudo marino, llamado de pescador, que recuerda lo que te estoy diciendo: está constituido por dos hechos que siendo semejantes, ocurren aisladamente y que mientras están aislados no son peligrosos; el peligro está en su unión: toma un cabo, una piola, por ejemplo o un vaivén, y haz, sobre otra piola o sobre otro vaivén tomándolo, un nudo ciego; ese único nudo que sabes hacer correctamente, sin apretarla demasiado y sin dejarlo suelto; que muerda, como se dice, y con el extremo de la piola sobra la cual has hecho ese nudo, haz otro igual sobre la primera y tendrás así doc piolas unidas por dos nudos ciegos colocados a una distancia equis; en ese situación son inofensivos, peor aún, no sirven para nada; pero el nudo no ha sido hecho aún: si tomas las piolas o los vaivenes de la parte que está más allá de los dos nudos y tiras separando tus manos, los nudos, obedeciendo al tirón, se aproximarán el uno al otro con una docilidad que quizá te sorprenda en dos nudos que aparentemente no tienen obligación de obedecer a nada; y si tiras con violencia verás no sólo que avanzan hacia sí con rapidez sino que, más aún, con furor, uniéndose como con una reconcentrada pasión; una vez unidos no habrá tirón humano o animal que los separe o desate; allí se quedarán, aguantando el bote o la red, toda una noche, hasta que el pescador, fatigado al amanecer, los separe de su encarnizada unión con la misma sencillez con que la muerte puede separarte de la vida: con un simple movimiento de rechazo hacia un lado u otro... Pero imagínate que no tienes ni la primera ni la segunda herida de que te he hablado, sino otra, una con la que puedes nacer o que puede aparecer en el curso de tu existencia, en la infancia, en la adolescencia o en la adultez, espontáneamente o provocada por la vida. Si naces con ella puede suceder que sea pequeña al principio y no te moleste demasiado sin que podamos descartar la posibilidad de que desde el principio sea grande y te impida hablar o caminar, pongamos por caso, todo ellos sin tener en cuenta el lugar en que nazcas, que puede ser un conventillo, una casa o un palacio. Podrá o no haber, a tu alrededor, gente que se interese o no se interese por ti y que quiera o no quiera ayudarte; si la hay y se interesa y quiere, podrás llegar a ser conservado, excepto si tu herida, esa herida que ni tú ni nadie puede ubicar, pues está en todas partes y en ninguna: en los nervios, en el cerebro, en los músculos, en los huesos, en la sangre, en los tejidos, en los líquidos y elementos que te recorren; excepto si tu herida, digo, puede con todo y con todos: con la medicina, con la educación, con tus padres, con tus profesores, con tus amigos, si es que llegas a tener todo eso, pues hay innumerables seres humanos que no tienen ni han tenido medicina, educación, padres, profesores ni amigos, sin que nadie parezca darse cuenta alguna de ello ni le atribuya importancia alguna en un mundo en que la iniciativa personal es lo único que vale, sea esa iniciativa de la clase que sea, siempre que deje en paz la iniciativa de la clase que sea, siempre que deje en paz la iniciativa de los otros, sea ésta de la índole que sea. Si la herida puede con todo y con todos y sus efectos no disminuyen sino que se mantienen y aumentan con el tiempo, no habrá salvación alguna para ti; salvación no sólo en cuanto a tu alma, que estará perdida y que en todo caso es de segunda importancia en el mundo en que vivimos, sino en cuanto todo tú; y ya podrás tener, en latencia, todas las virtudes y gracias que un hombre y un espíritu pueden reunir; o te servirán de nada y todo en ti será frustado: el amor, el arte, la fortuna, la inteligencia. La herida se extenderá a todo ello. Si tu gente tiene dinero, llevarás una vida de acuerdo con el dinero que tiene; si tu gente es pobre o no tienes familia, más te valiera, infeliz, no haber nacido y harías bien, si tienes padres, en escupirles la cara, aunque es más que seguro que ya habrás hecho algo peor que eso. Puede suceder que la herida aparezca en tu adultez, espontáneamente, como ya te dije, o provocada por la vida, por una repetición mecánica, supongamos: el ir y venir, durante decenios, de tu casa al trabajo, del trabajo a tu casa, etcétera, etcétera, o el hacer, día tras día, a máquina o a mano, la misma faena: apretar la misma tuerca si eres obrero, lavar los mismos vidrios si eres mozo, o redactar o copiar el mismo oficio, la misma carta o la misma factura si eres oficinista. Empezará, a veces, con mucho disimulo, tal como suele aparecer, superficialmente, el cáncer, como una heridita en la mucosa de la nariz, de la boca o de los órganos genitales o como un granito o verruguita en cualquier milímetro cuadrado de la piel de tu cuerpo. No le haces caso al principio, aunque sientes que el camino entre tu casa y la oficina o taller es cada día más largo y más pesado; que los tranvías van cada vez más llenos de gente y que los autobuses son más brutalmente sus bocinas; tu pluma no escribe con la soltura de otros tiempos; la máquina de escribir tiene siempre la cinta rota y una tecla, ésta, levantada; el hilo de las tuercas está siempre gastado y tu jefe o patrón tiene cada día una cara más espantosa, como de hipopótamo o de caimán, y por otra parte notas que tu mujer ha envejecido y rezonga demasiado y tus hijos te molestan cada día más: gritan, pelean, discuten por idioteces, rompen los muebles ensucian los muros, piden dinero, llegan tarde a comer y no estudian lo suficiente. ¿Qué pasa? La herida se ha abierto, ha aparecido y podrá desaparecer o permanecer y prosperar; si desaparece, será llamada cansancio o neurastenia; si permanece y prospera, tendrá otros nombres y podrá llevarte al desorden o al vicio; alcoholismo, por ejemplo, al juego, a las mujerzuelas o al suicidio. Tú habrás oído hablar del cansancio de los metales y esta frase te habrá producido, seguramente, risa: ¿pueden sufrir tal cosa los metales y puede alguien imaginarse a un trozo de riel diciendo: estoy cansado? Asombra pensar que un trozo de hierro o acero termine por cansarse y ceder, pero si el hierro cede, si afloja el acero, ¿por qué han de resistir más los nervios, los músculos, los tendones, las células cerebrales, la sangre? Y eso que muy poca gente sabe hasta dónde es capaz de resistir el ser humano. ¿Qué resistencia tiene? A veces, mayor que la del más duro acero, y lo que es más admirable, algunos parecen soportar más mientras más endebles son y mientras más deleznable es su constitución. Recordarás, de seguro, cómo aquel hombre que conociste en tu juventud, derrotado, herido nadie sabe por qué arma en lo más profundo de su ser animal o mora, resiste aún, vendiendo cordones de zapatos o mendigando; dejas de verlo un año, dos, y un buen día, cuando ya te has olvidado de él, reaparece y te ofrece sus cordones o sus diarios o te pide una limosna; cómo el morfinómano, sin casa, sin trabajo, sin familia resistió durmiendo en las calles, en los bancos de las plazas o bajo los puentes, sin comer, sin abrigarse, con las manos más frías que las del más helado muerto, durante cinco o veinte años, enterrando a su primera y a su segunda mujer, a los hijos de la primera y a los de la segunda e incluso a sus nietos, sin poseer más tesoro que su jeringuilla y su gramo de morfina para el cual tantas veces contribuiste con unos pesos y cómo el hemipléjico que tenía una herida tan grande como él, ya que le empezaba en el lóbulo derecho del cerebro y le terminaba en las uñas del pie izquierdo y que había, además, perdido un brazo -una locomotora se lo cortó mientras trabajaba, siendo niño, en una barraca- resistió, durante diez o treinta años, a la soledad, sin poder comer, sin lavarse, vestirse ni acostarse ni levantarse por sus propios medios, sin dientes, medio ciego, sostenido sólo por su pierna derecha y por ese algo misterioso y absurdo que mantiene en pie aun a los que quisieran morir, para terminar fulminado por un ataque cardíaco, envidiado por todos los que temen morir de un cáncer o de un tumor cerebral. Y podrás ver en las ciudades, alrededor de las ciudades, muy rara vez en su centro, excepto cuando hay convulsiones populares, a seres semejantes, parecidos a briznas de hierbas batidas por un poderoso viento, arrastrándose apenas, armados algunos de un baldecillo con fogón, desempeñando el oficio de gasistas callejeros y ellos mismos en sus baldecillos, durmiendo en sitios eriazos, en los rincones de los aceras o la orilla del río, o mendigando, con los ojos rojos y legañosos, la barba grisácea o cobriza, las uñas duras y negras, vestidos con andrajos color orín o musgo que dejan ver, por sus roturas, trozos de una inexplicable piel blanco-azulada, o vagando, simplemente, sin hacer ni pedir nada, apedreados por los niños, abofeteados por los borrachos, pero vivos, absurdamente erectos sobre dos piernas absurdamente vigorosas. Tienen, o parecen tener, un margen no mayor que la medida que puede dar la palma de la mano, cuatro traveses de dedo, medida más allá de la cual está la inanición, el coma y la muerte, y se mueven y caminan como por un senderillo trazado a orillas de un abismo y en el cual o caben sino sus pies: cualquier tropiezo, cualquier movimiento brusco, hasta diríase que cualquier viento un poco fuerte podría echarlos al vacío; pero no; resisten y viven y a los jóvenes, sin que nadie pueda explicarse cómo pueden existir, en un mundo que predica la democracia y el cristianismo, semejante seres. Pero tú, amigo mío, eres sano, has sido creado como una vara de mimbre, elástica y firme, o como una de acero, flexible y compacta; no hay fallas en ti, no hay, heridas ni aparentes ni ocultas, y todas tus fuerzas, tus facultades, tus virtudes está intactas y se desarrollarán a su debido tiempo o se han desarrollado ya, y si alguna vez piensas en el porvenir y sientes temor, ese temor no tiene sino el fundamento que tienen todos los temores que experimentan los seres humanos que miran hacia el porvenir: la muerte; pero nadie se muere la víspera y el día llegará para todos y, yagas lo que hicieres también para ti. Hoy es un día de sol y de viento y un adolescente camina junto al mar; parece, como te decía hace un instante, caminar por un sendero trazado a orillas de un abismo. Si pasas junto a él y le miras, verás su rostro enflaquecido, su ropa manchada, sus zapatos gastados, su pelo largo y, sobre todo, su expresión de temor; no verás su herida, esa única herida que por ahora tiene, y podrás creer que es un vago, un ser que se niega a trabajar y espera vivir de lo que le den o de lo que consiga buena o malamente por ahí; pero no hay tal: no te pedirá nada y si le ofreces algo lo rechazará con una sonrisa, salvo que la ofrecérselo le mires y le hables de un modo que ni yo ni nadie podría explicarte, pues esa mirada y esa voz son indescriptibles e inexplicables. Y piensa que en este mismo momento hay, cerca de ti, muchos seres que tienen su misma apariencia de enfermos, enfermos de una herida real o imaginaria, aparente u oculta, pero herida al fin, profunda o superficial, de sordo o agudo dolor, sangrante o seca, de grandes o pequeños labios, que los limita, los empequeñece, los reduce y los inmoviliza.


Manuel Rojas

miércoles, 25 de julio de 2007

Fight Club

Advertencia

Si está leyéndola, entonces esta advertencia es para usted. Transcurre un segundo de su vida por cada palabra que lea de esta inservible cláusula. ¿No tiene otras cosas en qué ocuparse?, ¿O le impresiona tanto la autoridad que respeta y le cree todo al que dice tenerla?, ¿Lee todo lo que supuestamente debe leer?, ¿Piensa todo lo que supuestamente debe pensar?, ¿Compra todo lo que le dicen que debe querer?. Salga de su departamente. Conozca a alguien del sexo opuesto. Deje a un lado las compras excesivas y la masturbación. Renuncie a su empleo. Búsquele pelea a alguien. Pruebe que está vivo. Si no proclama su humanidad se convertirá en una estadística. Ya está advertido... Tyler Durden

lunes, 23 de julio de 2007

Desde Hoy.

Semana Inolvidable sin duda la semana pasada. Pero el descanso termino. Es hora de empezar a retomar y recomponer. Las tareas son varias y el tiempo es poco. Pero no me apuro ni me preocupo.

Es decisivo sin duda el tiempo que se viene. El Ultimo semestre de mi enseñanza secundaria. El Ultimo. Luego. Bienvenida realidad. Claves son los pasos a seguir en los siguientes meses. Desencadenadores del futuro. Pero no me apuro ni me preocupo.

Desde hoy empieza.

viernes, 13 de julio de 2007

Here Comes The Sun


Here comes the sun, here comes the sun,
and I say it's all right

Little darling, it's been a long cold lonely winter
Little darling, it feels like years since it's been here
Here comes the sun, here comes the sun
and I say it's all right

Little darling, the smiles returning to the faces
Little darling, it seems like years since it's been here
Here comes the sun, here comes the sun
and I say it's all right

Sun, sun, sun, here it comes...
Sun, sun, sun, here it comes...
Sun, sun, sun, here it comes...
Sun, sun, sun, here it comes...
Sun, sun, sun, here it comes...

Little darling, I feel that ice is slowly melting
Little darling, it seems like years since it's been clear
Here comes the sun, here comes the sun,
and I say it's all right
It's all right




















Te amo (LL)

martes, 10 de julio de 2007

The Beatles - Love - Pequeña reseña historica



Para el primer beatle fue el 8 de diciembre de 1980. Para el tercero, el 29 de noviembre de 2001, y para el quinto beatle su día de despedida fue el 20 de noviembre de 2006. John Lennon ultimado por un revólver, George Harrison ultimado por un cáncer y George Martin por la propia decisión de dejar a los Beatles en vida esta semana. ¿Era George Martin el “quinto beatle”? ¿o lo fue Stuart Sutcliffe, el primer bajista y mártir, o Brian Epstein, el dueño de la disquería en Liverpool que fue sorprendido por una adolescente cuando preguntó por un disco de los Beatles que él desconocía y luego se convirtió en el representante del grupo? La respuesta sigue abierta, aunque algunos se inclinan por el cerebro y sensibilidad dentro del estudio de grabación. George Martin es el responsable del punto de vista sonoro de toda la obra beatle, desde “Love me do” y Please, please me (1963) hasta la suite en el lado B de Abbey Road (1969). Eso hasta que Phil Spector se inmiscuyó en asuntos beatles e hizo de Let it be (1970) un disco pobre sónicamente. Ahí está la primera diferencia: mientras Spector quería tener éxito en el negocio, Martin quería escuchar buena música.

Y así lo ha hecho nuevamente, a los 80 años, regresando a las grabaciones que produjo en los años ’60 junto a John, Paul, George y Ringo. De no ser por la autoría de las canciones, las voces clásicas y las guitarras eléctricas, Love podría ser un disco de George Martin. Aquí se despoja de la medalla que le entregó la Reina en 1990, deja de ser Sir y se convierte en DJ. O mejor aún, en un metaproductor que produce ahora lo que ya había producido antes. El trabajo de reconstrucción musical es una prueba más de que él sí debiera ser el quinto de la banda. Y es también una forma gloriosa de retirarse de la música después de haber puesto su firma en los mejores discos del pop de la historia donde incluyó además cosas muy extrañas, como un clavicordio barroco o un cuarteto de cuerdas romántico al lado de una banda de rock and roll de club.

A diferencia de otros discos póstumos que sugieren tretas para rebosar las cuentas de EMI (Yellow submarine songtrack, 1999 y One, 2000) Love sí es un álbum nuevo que no esconde en absoluto el espíritu de la banda. Fue la crítica que se le hizo a Martin antes de que se escuchara por primera vez, pero que él, en persona, detuvo en seco. Aquí hay 26 canciones nuevas tal como lo acredita la cubierta del álbum: “Los Beatles como nunca los has escuchado antes”.

Casi no vale la pena enumerar todas las sorpresas que el beatlemaníaco podría llegar detectar en un santiamén. Hay decenas de ellas. Martin y su hijo Giles escogieron de elementos obtenidos de todos los archivos orignales para desplegar una narrativa tal que podría convertir a Love en el compilado definitivo la historia beatle. Sería como escuchar la discografía completa en 78 minutos. Abren la serie unos silencios milimétricamente superiores entre cada línea vocal de las estrofas de “Because” y sin el teclado de “Claro de luna” de Beethoven puesto al revés. Siguen unos segmentos vocales de “Sun king”, ahora sí puestos al revés, bajo el título de “Nus gnik” que sorprenden por su resultado armónico. Continúa el ritmo duro de “Glass onion” junto a los coros de “Hello, hello” y los cornos de la orquestación de “Penny Lane”. Todo ello define el tipo de trabajo de los Martin. Hay más: el final descabellado de “I’am the walrus” junto al histórico anuncio del escenario en el concierto del Hollywood Bowl en medio de la beatlemanía, y luego un flashback seco a la beatlemanía con “I want to hold your hand”. O la fenomenal combinación de la voz de Harrison en el relato instrospectivo de “Within you without you” y el mantra rítmico de “Tomorrow never knows”.

Es cierto, otros pasajes suenan a megamix de playa con sucesiones sobre un mismo beat: “Drive my car”, primero, “What you’re doing” después, y “The word” al final, con remate estupendo de ¡pee-pee-pee-pee, yeah!, de la primera canción. Pero igual, hay que aceptarlo, queda preciso. Y suena mejor que en los discos originales. Lo estimulante de Love es que requiere muchas audiciones para compactarlo y asimilarlo, al revés de cualquiera de los compilados temáticos o cronológicos que abundan. Por ejemplo, al seguir con mucha atención las piezas dedicadas a Ringo, que canta a capella “Octopus’s garden” sobre las cuerdas de “Good night”, o la dedicada a Harrison, con un tabla de la India obtenido de “The inner light” mientras todos los Beatles acompañan un nuevo coro de “Here comes the sun”.

Son los capítulos para redescubrir en una historia que además de la firma Lennon & McCartney tuvo la mano de Martin, este legítimo quinto hombre. Y que en Love finaliza con una canción más clara y directa: “All you need is love”, la más grande declaración de amor hecha por los Beatles, ahora reinventada. El credo beatle absoluto entre sus dos extremos: la ingenua “Love me do” (“Ámame / sabes que te amo / siempre seré verdadero / entonces, por favor, ámame”) y la sentencia final en el última estrofa de la última canción del último disco de los Beatles, “The end” (“Y al final, el amor que recibes / es igual al amor que das”).




The Beatles "Love" (2006, EMI)

1. Because. 2. Get back. 3. Glass onion. 4. Eleanor Rigby / Julia (transition). 5. I am the walrus. 6. I want to hold your hand. 7. Drive my car / The world / What you´re doing. 7. Gnik nus. 8. Something / Blue jay way (transition). 9. Being for the benefit of mr. Kite!. 10. I want you (She´s so heavy) / Helter skelter. 11. Help! 12. Blackbird / Yesterday. 13. Strawberry fields forever. 14. Within you without you / Tomorrow never knows. 15. Lucy in the sky with diamonds. 16. Octopus´s garden. 17. Lady Madonna. 18. Here comes the sun / The inner light (transition). 19. Come together / Dear Prudence / Cry baby cry (transition) / 20. Revolution. 21. Back in the U.S.S.R. 22. While my guitar gently weeps. 23. A day in the life. 24. Hey Jude. 25. Sgt. Pepper´s lonely hearts club band (reprise). 26. All you need is love.

Músicos: John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Rongo Starr

Producción: George Martin y Giles Martin

Duración: 78’00’’.

http://www.beatles.com







por iñigo díaz

 
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